Empecemos con las mas conocidas leyes:

  • Si algo puede salir mal, saldrá mal,
  • Si nada puede salir mal, aparecerá algo que puede ir mal y saldrá mal.
  • Si todo parece ir bien es que no ha mirado lo suficiente.

Éstas son 3 de las formas principales en que se puede describir la Ley de Murphy, que viene a decir que la vida es una mierda de muchas formas, algunas tan retorcidas como:

La probabilidad de que la tostada se caiga al suelo sobre el lado de la mantequilla es inversamente proporcional a la cantidad de ésta que queda en el bote, así como del tiempo de que se dispone para desayunar.

Y ayer me tocó vivirlas de la forma más inesperada:

Estaba yo bajandome un CD de un juego antiguo que me apetecía revivir. Terminada la descarga vi que lo que me había bajado era un archivo .mdf (imagen de CD generada con Alcohol) pero mi versión de nero no es capaz de quemar este formato de imágenes asi que necesitaría montarla con Daemon.

Desgraciadamente el paquete no incluía el archivo de información .mds que permitiría montar en unidad virtual la imagen. Asín que tuve que buscarme la forma de apañarme sin el. Finalmente descubrí el programa MagicISO que puede abrir y crear varios formatos de imágenes de CD, y que me permitió abrir el archivo .mdf y re-guardarlo como una imagen .iso que mi Daemon podría montar y mi Nero podría grabar.

Pero no acabó aqui la cosa porque resulta que mi versión del programa era un fake (de estos que te cuelan una demo como el programa completo) y no me permitia guardar archivos de más de 100M. Así que me tuve que buscar un crack o keygen para el programa, y lo conseguí.

La instalación se completó con éxito salvo por un pequeño detalle: el instalador no creó el ejecutable del juego en la carpeta de instalación, así que otra vez tuve que tragarme la vomitona de lenguaje SMS de los foros de crackeros de segunda y demás lammers en busca de un ejecutable o crack para el juego.

¡VICTORIA! grité, y me lanzé corriendo a rebanar cabezas de orco.
Pero no acabó aquí la cosa, ya que el juego era tan antiguo que corría en mi centrino a velocidad de vértigo: dando por ejemplo, cuando hacía saltar a mi personaje, la impresión de un teletransporte hacia adelante.

Así que hubo que buscarse una utilidad para ejecutar programas a velocidades inferiores a la habitual, y el bueno de Jimliano me recomendó uno muy bueno. Solo tenía un defecto: se ejecutaba por comando. Así que por no andar con terminales tuve que crearme un .bat y andar cambiando manualmente los accesos directos al juego que el programa de instalación había creado.

Y después de una tarde de pruebas a distintas velocidades concluí que si lo relentizaba para sincronizar audio y video, los movimientos no eran fluidos como en el original, y si lo relentizaba menos las secuencias de vídeo se acababan sin escuchar todo el audio…