Ayer alguien cuyo blog leía se ganó a pulso el que dejase de leerlo; el motivo, la cada vez más frecuente “Blogotontería” que amenaza con devorar cualquier blog que no permanezca fiel a si mismo.

En internet, al igual que el mundo real, hay todo tipo de gente; sin embargo, se da la paradoja de que encontrar un cretino es muchísimo más fácil (supongo que el anonimato anula el tener que guardar las formas). En la vida real ser un cretino es fácil; sólo necesitas creerte más listo que los demás, sin embargo, en internet la cosa se complica ya que hay demasiada competencia. Para ser un cretino en internet hay que tener un blog propio, a ser posible dedicado a las nuevas tecnologías única y exclusivamente para poder poner día sí y día también exactamente lo mismo que los demás cretinos.

Principalmente hay dos variantes de éste tipo de personajes:

  • Los que dicen que son desarrolladores web, expertos en tecnología o modernos.
  • Los que hacen lo mismo, pero en inglés, para ser más jevi-guais; se diferencian de los otros en que éstos suelen decir que son web developers, geeks, freelancers, cool o cualquier palabreja que se haya inventado el gurú de turno esa semana.

Resulta que el gicho piro éste, al que ya tenía a punto de eliminar del lector de feeds por sus frecuentes autopajas (nótese que empleo el término autopaja para referirme a un constante empleo de retórica barata para la vanagloria de uno mismo; como si yo ahora empezase a hablar de “lo bueno que soy haciendo ésto y lo otro y soy la repera limonera etc., etc.“; bueno, creo que ya lo habréis pillado antes incluso de la explicación) y delirios de grandeza varios debía de estar vago para hacer el copiar – pegarvía” de casi cualquier día (putadas de auto-inducirse al ritmo de post por día) así que escribió el típico post Mis extensiones de Firefox preferidas; y cual es mi sorpresa cuando leo frases como:

Server Switcher: Dudaba que nadie hubiera creado una extensión para estos menesteres. Los desarrolladores web, generalmente, mantenemos, por una parte, la web en desarrollo y, por otra, la que está en el servidor. Con esta extensión, un simple clic bastará para cambiar las vistas de uno u otro.

Como soy un tipo bastante vehemente no puede evitar pensar: “¿Qué qué? ¿Qué eres desarrollador web? ¿Tú?” Lamentablemente llegué tarde; alguien ya había pensado lo mismo que yo antes:

Eh… “Los desarrolladores web “…

No es por dejarte indiferente pero ¿qué de desarrollador web tienes tú? es decir, un programador y/o desarrollador se hace a lo largo de muchos años y programas.. y que yo sepa cada vez que tienes que tocar el theme tienes que pedir ayuda a cien mil amigos. ¿Qué has hecho tu para llamarte programador ni tan siquiera :s?.

Ole, con dos cojones, yo no lo habría podido expresar más claramente. El tipo tuvo que bajar la oreja, tragar orgullo y lanzar un par de evasivas para evitar el ridículo mayúsculo. Si es que al final, la gente no es tonta, y si vas de lo que no eres, tarde o temprano te acaban pillando. Y como a mi no me gustan las falsedades paso de seguir leyendo las vanidades de los demás. (¿Para que leer las vanidades de otros cuando podría estar escribiendo las mías propias?). Y para ahondar en la herida, además ni menciono al implicado; porque si hay algo que ponga cachondos a los blogo-cretinos son los enlaces entrantes.

Y lo habría dejado pasar si no fuese porque cada día noto que hay más y más gente que se cree que por saber hacer X cosa con un ordeandor que no tiene un icono en el escritorio para hacerla ya se creen casi casi revolucionarios de la informática…

Por favor, seamos serios:

  • Hacer un huevo frito no te convierte en cocinero.
  • Instalar una Ubuntu no te convierte en informático.
  • Y por mucho que le pese a algunos hacer un script o una plantilla para un blog no te convierte en desarrollador web. (Y mucho menos si te lo tienen que hacer otros)

No seais palurdos, el hábito no hace al monje.

Me despido no sin antes recordaros que hagáis lo que os dé la gana pero que no vayáis fardando de lo que no sois; que luego os pillan y quedáis en ridículo.

PD: Creo firmemente que el monje tampoco hace el hábito, seguramente se lo haga un sastre.