A pocos días del inicio de la Copa del Mundo, ya las cartas están echadas para la selección española. Lopetegui anunció en días pasados el cuadro final. No hubo mayores sorpresas, pese a la exclusión de Morata y Asenjo, para quienes el técnico tuvo palabras de agradecimiento por su desempeño durante la etapa de clasificación.

El delantero del Chelsea se vio afectado por la lesión de espalda que lo mantuvo alejado de las canchas por algunos meses, y no le permitió cerrar una buena temporada con su equipo. Por su parte Asenjo, pese al buen rendimiento mostrado con el Villareal, fue desplazado por De Gea como portero principal, acompañado de Reina y Kepa. Otros ausentes serán Sergi Roberto, Bastra y Marcos Alonso en la línea defensiva, y Callejón en la delantera.

Los 23 convocados han sido:

Porteros

Kepa Arrizabalaga (Athletic Club Bilbao)

David De Gea (Manchester United)

Pepe Reina (Nápoles SSC)

Defensas

Jordi Alba (FC Barcelona)

César Azpilicueta (Chelsea FC)

Dani Carvajal (Real Madrid CF)

Nacho Fernández (Real Madrid CF)

Nacho Monreal (Arsenal FC)

Álvaro Odriozola (Real Sociedad)

Sergio Ramos (Real Madrid FC)

Gerard Piqué (FC Barcelona)

Mediocampistas

Saúl Ñíguez (Club Atlético de Madrid)

Koke Resurrección (Club Atlético de Madrid)

Thiago Alcántara (FB Bayern München)

David Silva (Manchester City)

Andrés Iniesta (FC Barcelona)

Sergio Busquets (FC Barcelona)

Delanteros

Isco Alarcón (Real Madrid CF)

Marco Asencio (Real Madrid CF)

Iago Aspas (RC Celta de Vigo)

Diego Costa (Club Atlético de Madrid)

Rodrigo Moreno (Valencia CF)

Lucas Vázquez (Real Madrid CF)

Este será el primer encuentro mundialista para el portero Kepa Arrizabalaga, así como también para Nacho Fernández y Nacho Monreal, en la defensa, y para los delanteros Lucas Vázquez, Isco Alarcón, Iago Aspas, Rodrigo Moreno y Marco Asensio. En el medio campo el equipo se renueva con Saúl Ñíguez y Thiago Alcántara, quien finalmente podrá disputar un Mundial, tras perderse el de Brasil a causa de una lesión.

Con respecto a la fallida Eurocopa 2016, Lopetegui da un vuelco al equipo, repitiendo sólo con 11 jugadores.

El Real Madrid es el equipo que más jugadores aporta a esta selección, hecho que no ocurría desde el Mundial de Corea y Japón 2002, y supone un giro de tuerca a la preponderancia que ha mantenido el Barca durante los últimos años.

¿Qué nos depara la cita mundialista?

España llega a cita mundialista ubicándose entre los favoritos. El Centro Internacional de Estudio del Deporte (CIES) -un instituto independiente fundado en 1995 con el auspicio de la FIFA, la Universidad de Neuchâtel, y los gobiernos locales-, presentó un estudio en días pasados en el que asegura que La Roja es la oncena con más probabilidades de alzar la Copa.

Y aún nos faltan las predicciones del gato Aquiles, que ya ha sido anunciado con bombos y platillos como el oráculo oficial del Mundial Rusia 2018.

Por la red circulan informaciones diversas. Mientras que los sondeos online dan como ganador a España, con un 44%, otras páginas se hacen eco de la llamada Teoría Guardiola. Este curioso “método” relaciona al ganador del Mundial, con el país con el que el entrenador Josep Guardiola obtiene el título de la Liga. Sus seguidores confían plenamente en estos vaticinios, pues desde que el catalán dirige a nivel profesional, es decir desde el 2008, no ha fallado.

Veamos:

En 2010 el FC Barcelona gana la Liga y ese mismo año España logra su primer título mundialista; en 2014 Pep lleva al triunfo al Bayern Munich, y la copa del mundo va para Alemania.

Según esto, el campeón del Mundial Rusia 2018 será Inglaterra, donde el Manchester City, comandado por Guardiola obtuvo recientemente su primer título de Premier League.

Mientras, en las calles ya se va caldeando el ambiente futbolero y el ciudadano de a pie manifiesta sin tapujos su expectación ante la cita.

“Hombre, pues yo claro que quiero que gane España. A ver si nos traen una buena noticia a casa”, comenta Paco Arjona, empleado de fontaneros.

Por su parte, Isabel Aranda, no se muestra tan animada: “Pues yo preferiría que esa pasta que le van a dar a los jugadores si ganan, se lo dieran a los pensionados”.

Sea como sea, la cita arranca el próximo 14 de junio, y al día siguiente será el estreno de La Roja y nuestro pronóstico es que a la hora del juego, estará paralizada media España.

Aunque siempre ha existido, últimamente hemos visto que las iglesias y los adeptos a las distintas religiones del mundo cada día más se inmiscuyen en el mundo de la política, pues pretenden que la organización ideal como sociedad es aquella que las deidades dictan y ellos sólo saben. No hay nada de malo en ello, pues siendo creyentes o no creyentes nunca sabremos cuál es el modelo de sociedad ideal que nos traerá paz y bienestar infinito, por lo que llevar a cabo políticas religiosas no está nada mal y no es ni mejor ni peor que las políticas laicas.

Sin embargo, el fanatismo religioso al ser ligado con los conflictos políticos crea un coctel sumamente explosivo con efectos nocivos para toda la población cercana al radio de expansión del estallido. Para muestra de ello, el conflicto entre israelíes y palestinos por la posesión de la tierra santa Jerusalén. Recientemente el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump, ha declarado de manera tácita que Jerusalén le pertenece al pueblo de Israel y no al de Palestina, al mudar su embajada del centro de Israel hacia Jerusalén. Este acto irracional, digno de un orate como lo es Trump, ha suscitado la insurgencia del pueblo palestino contra el pueblo israelí, pues ellos consideran que, además que Jerusalén no les pertenece a los israelíes, en una tierra santa no debería existir una embajada ni ningún otro tipo de tesitura política. Todo eso se ha traducido en una guerra a muerte entre civiles y militares de un bando y otro para defender sus ideologías políticas y religiosas.

Como lo de Israel vs. Palestina sucede en todo medio oriente con distintos protagonistas, siendo así un territorio dominado por las guerras políticas y religiosas. No obstante, no sólo en medio oriente sucede esto, en Europa también pasa con frecuencia menor, pero con impactos igual de alarmantes. El Vaticano, por ejemplo, ha sido foco de críticas por su decantación en los conflictos políticos entre dos o más países. Igualmente, sus escándalos de pedofilia no le han hecho nada bien al catolicismo provocando en todas partes del mundo guerras ideológicas y políticas. Desde Cerrajeros no se apoya a ningún tipo de estas guerras y se solicita la paz mundial urgentemente.

En conclusión, política y religión no han de ser mezclados de manera fanática. Todo en su correcta medida proporciona resultados beneficiosos si se tienen buenas intenciones, pero si se lleva a los extremos las tendencias políticas y religiosas, obtendremos el coctel explosivo del que hablamos. Desde aquí, desde este humilde blog, exhortamos a todos los mandatarios del mundo a trabajar en pro de la paz global y a aceptar que las guerras sólo son soluciones obsoletas y anticuadas que el tiempo ha demostrado que no solucionan absolutamente nada. Los religiosos deben entender que la espiritualidad no puede verse contaminada por la corrupción política, y los políticos deben entender que el fanatismo eclesiástico nunca debe dominar las decisiones políticas, pues sólo de esa forma nos acercaremos a la sociedad ideal que buscamos.