La sátira es uno de los rubros más importantes del arte por sus características particulares que permiten el aprovechamiento las facultades artísticas y humorísticas de una obra para enviar un mensaje original y creativo de crítica, que invita a pensar a las personas, y a la sociedad en general, sobre las cosas que conocemos y que creemos verdaderos. Castizamente, el Diccionario Espasa, en su edición del 2012, define al término “sátira” como cualquier escrito donde se pone en ridículo y se critica, al mismo tiempo, a alguien o algo. Asimismo, la sátira se puede definir como cualquier obra o dicho mordaz o agudo.

Algo que pocos saben es que hasta hace no mucho en Brasil era completamente ilegal realizar sátira política durante los períodos de elecciones, lo cual impedía la libre expresión y la valiosa crítica mordaz que hace progresar a las sociedades mediante esta forma de arte. Sin duda alguna, impedir que la gente brasileña se exprese sanamente, de manera inteligente y creativa acerca de lo que creen incorrecto, correcto, mal, bueno, moral o inmoral de los políticos postulados en elecciones es totalmente injusto y viola el derecho humano de libre expresión.

En vista de ese caso de injusticia y violación del derecho de libre expresión de los brasileños, así como por la prohibición del arte satírico, los jueces del Tribunal Supremo Federal de Brasil eliminaron unánimemente la norma que buscaba censurar de manera rotunda todo tipo de sátira o parodia que se hicieran, durante los periodos de elecciones, a los candidatos políticos brasileños. No cabe duda que esto no es más que una muy buena noticia y un buen síntoma de mejora del gobierno brasileño, que recapacitó y que se dio cuenta que prohibiendo la libre expresión no se logra ser el país potencia que Brasil busca ser.

Ante la mencionada derogación del Tribunal Supremo Federal de Brasil el equipo laboral de la empresa Desatascos no pudo más que secundar y apoyar la decisión, pues creen que de esa manera no sólo se estimula el buen y productivo arte, sino que también permite darle relevancia a la opinión de los artistas y de la gente brasileña sobre las cuestiones políticas del país, que puede servir para mejorar las propuestas de los políticos y hacer reflexionar a los mismos sobre las cosas que están haciendo erradas.

No olvidemos que, en este octubre de 2018, en Brasil, se celebrará unas nuevas elecciones presidenciales, donde evidentemente se seleccionará un nuevo presidente y un nuevo gobierno. También el Senado y la Cámara de Diputados se renovará en las mismas elecciones, así como las asambleas legislativas y los gobernadores de los 26 estados que conforman el país. Así que, ya los mordaces brasileños se están preparando para disparar sus sátiras políticas el venidero octubre con total libertad de expresión como debe ser.

Esperemos que el ejemplo que ha dado Brasil sirva para que todos los países del mundo que aún impiden las sátiras a sus políticos deroguen esa absurda norma y se sumen al mundo donde la libertad de expresión es prioridad.