Hazte un Selfie, es el nombre del nuevo programa y la nueva apuesta que tiene Cuatro puesta sobre la mesa, pues  según palabras de sus productores, directores y creadores, han tenido un tiempo más que suficiente para hacer de este un verdadero show de entretenimiento, al cual no le sobrará ni le faltará nada, está todo perfecto para dar inicio, es por ello que “Hazte una Selfie”, sale a relucir en este maravilloso momento.

¿Qué encontraremos en este show? parece ser un espléndido programa, es un programa con un énfasis sumamente importante en la comunicación, es de los denominados Talk shows, pues estará lleno de invitados, los cuales nos contarán sus anécdotas personales, e historias curiosas y con diversos tópicos, los cuales nos parecerán sumamente interesantes, haciendo referencia a su convivencia en redes sociales y a su convivencia en la vida en general.

A pesar de la participación de algunas personalidades, con el paso del tiempo y si el éxito del programa se desborda, la temática aborda la participación de todos, pues está establecido en un primer plano como la integración de un público que puede abrirse ante nosotros como programa y mesa de diálogo, para manifestar historias cotidianas de gente normal, y se dice gente normal porque no están integradas al mundo del espectáculo, lo cual hace las historias más verídicas que nunca.

Como referencia a esta modalidad de programación el Diario de Patricia ha sido nombrado en reiteradas ocasiones, por lo cual es de esperase que la temática del programa se vea reflejada en este caso.

Hace 15 años que no tenemos un programa con esas características en nuestra televisión, por lo cual se llega a la premisa de que este tipo de Talk show, tendrá cierto éxito con los televidentes, pues la interacción con el público es lo que se encuentra como tendencia hoy en día, dentro de las redes sociales mayormente, pero también dentro de las emisoras de radio e incluso en programas de temática deportiva.

Los temas serán sumamente diversos, y es lo más interesante acerca de este tipo de programas, en el cual la espera ha hecho que sus productores se sientan sumamente ansiosos con el mismo. Sin lugar a dudas existen muchas expectativas con este caso, esperemos que “Hazte una Selfie” sea todo un éxito.

Si no la conoces debes probarla, pues la risoterapia consiste en un método, estrategia o técnica de psicoterapia, el cual se encarga de producir beneficios en referencia a las emociones de cada individuo, mediante la utilización de la risa.

En su papel como beneficiado, no se puede considerar a la risoterapia como una terapia en sí, puesto que esta, no es una ciencia capaz de curar enfermedades ya establecidas, pero en ciertos casos normalmente actúa con efecto placebo y logra una especie de conexión con las curas médicas o terapéuticas ya practicadas.

Normalmente se realiza en un grupo de personas, y es debido a que se han realizado estudios mediante los cuales se puede determinar el efecto que causan los diferentes tipos de risa en el hemisferio del cerebro capaz de controlar las emociones humanas y es por ello que la risa es aprovechada por transferencia de persona a persona, dentro de un grupo, ya que esto causa un resultado totalmente diferente a hacerlo individualmente. Esto es debido a que se puede establecer una especie de sinergia entre las personas con emociones más espontáneas y de efecto extrovertido a la hora de expresarse con personas que no son capaces de reírse en reiteradas ocasiones, sino que tienen una forma de expresión totalmente influenciada por el momento que están experimentando, o la enfermedad que los acompleja.

En la risoterapia el objetivo que se trata de resaltar desde el primer momento de comenzada la sesión, es aprender a reírse de uno mismo, así se busca asumir las limitaciones que poseemos los seres humanos para la realización de diversas cosas y de igual forma buscar reírse de la vida.

A pesar de haber mucha información acerca de la risoterapia, la mayoría de los especialistas en la materia destacan que esta clase de psicoterapia es utilizada para la complementación de un tratamiento que se podría considerar convencional en caso de determinadas enfermedades que requieran de otros métodos, aparte de los científicos y fisiológicos, y por lo tanto este brinda una mejora notable, por ejemplo en las percepciones de dolor, reduce el insomnio o combate el estrés por completo.

Recuerda, la risoterapia es un método no convencional para la estimulación de mejora en los tratamientos convencionales aplicados a enfermedades que generan diversos síntomas neurológicos.

José Mota, humorista español reconocido, que también se desempeña en actuación, dirección, guionismo y doblaje, a sus 50 años de edad ha marcado polémica por un gag transmitido en la TVE o Televisión Española. Se trata de una broma satírica acerca de lo que, en manos del programa de José Mota, es la realidad de los consultorios médicos al dar noticias negativas acerca de las enfermedades terminales.

En el micro está José Mota siendo doctor con su paciente, quien le pide al médico que le sea sincero al cien por ciento con el diagnóstico, momento en el cual José Mota le indica que solo le queda un mes y medio de vida y que no disponen de tratamiento efectivo para la enfermedad; seguidamente, el paciente le solicita un segundo favor al médico y es para que le lea el diagnóstico con un sesenta por ciento de sinceridad, por lo cual el médico le dice que la enfermedad es grave pero que disponen de un medicamento fácil de encontrar y que los resultados son «muy, muy, muy positivos»; y ya al finalizar, el paciente nuevamente le pide el diagnóstico pero que sea un diez por ciento sincero para rebajar la importancia de la noticia, entonces es cuando José Mota le dice que está como una rosa.

Un telespectador, en vista de lo planteado, consideró que José Mota se estaba burlando de los enfermos terminales, llevando su queja hasta TVE, al igual que otras personas, por «denigrante y falto de ética». Por ello, José Mota se mostró sensato y fue inmediatamente a disculparse y cerrajeros Barcelona, directora de entretenimiento de la Televisión Española, expresó su lamento por la ofensa del televidente.

Esta sería, entonces, la broma menos graciosa de José Mota que le ha costado un leve deterioro de la imagen tanto a la cerrajeros Barcelona como a dicho artista. Sin embargo, con las disculpas públicas y expresas de la institución y de dicho actor, se consiguió una manera justa de remendar el daño, aún cuando para algunos críticos no se debería haber pedido perdón en ningún momento.

Y llegó el día.

Llegó el día en el que se puso fin a las bromitas
de Leonardo Di Caprio y su amor platónico por el Oscar, su relación enfermiza por conseguirlo y, más bien, nuestro humor absurdo hasta que lo ha conseguido.

Muchos dicen que no se lo merecía, que se lo tenían que haber dado en su momento sólo por aguantar el NO de Rose para subir a aquella tabla en la que cabían los dos, e incluso por el papelón de jovencito ricachón montado en el dólar, papel que curiosamente clavó.

A partir de este año decimos adiós a los memes de la cara de Leo luchando a vida o muerte con la estatuilla por llevársela a casa, a los de sus lágrimas inundando habitaciones por otro despecho del hombrecito dorado, y a las galas que ha tenido que tragarse rodeado de famosetes y cerrajeros Valencia con smoking donde prácticamente todo el mundo te miraba por encima del hombro.

Imagino a Leo llegando a casa la noche de la ceremonia y explotándole la cabeza por no saber ni dónde colocarlo, aunque, siendo realmente sinceros, este año estaba cantado, la sorpresa hubiese sido que el Oscar lo hubiera ganado Matt Damon y éste se lo hubiese restregado en la cara a Di Caprio. Habría sido una sorpresa y algo raro, sí.

Los cerrajeros Valencia ya están buscando nuevas víctimas para llenar el hueco que ha dejado el actor californiano, y con el nivel que hay en Twitter no creo que tarden demasiado, lo que sí es seguro es que nos queda todavía un año de bromitas post-Oscar a Leo.

Mención especial para el oso de ‘El Renacido’, como diría Piqué: ‘Contigo empezó todo’, y no le falta razón ya que muchos se atreven a decir que el premio tendría que haber sido para el animalito, el oso, a quien ya le han salido nuevos papeles y no descartamos que tarde menos que su compañero de reparto en llevarse la estatuilla a casa, o a la jaula.

Aviso importante a la población: los ascensores ya no son lo que eran.

¿Quién no ha montado en el ascensor de su bloque hace unos años y debatía por el calor sofocante que estaba haciendo este invierno y las rachas de frío polar en pleno julio?

Recuerdo cuando bajaba la basura y el ascensor se detenía en el cuarto para que entrase el típico vecino con ganas de cháchara y en cuatro pisos te habían convalidado la carrera de meteorólogo, o de periodista deportivo o incluso de politólogo si el del cuarto se atrevía a sacar el tema del paro.

ascensor-telePues bien, el culpable de que ya no sepamos ni con quién bajamos o subimos en el ascensor es el señor Smartphone. Antes cerrabas la puerta del ascensor rápidamente si no te apetecía mantener una conversación en ese pequeño habitáculo del diablo, hoy en día te da igual porque en cuanto ese vecino ponga un pie dentro, tú sacarás tu teléfono móvil y revisarás el tiempo que va a hacer mañana, a qué hora juega el Atleti este finde o cuándo tendremos nuevas elecciones.

Con lo bonito que era acariciar al perrito de la del sexto y preguntarle ¿qué raza es? Para a continuación confirmar que era un chucho. ¿Y ahora? ¿Ahora qué? Ahora seguramente apartes al perrito con el pie para que no te desconcentre de la partida del Candy Crush que tienes casi pasada y ya no sepas si la del sexto perdió el habla en algún momento de su vida porque no se ha dignado a darte ni los buenos días. Tú a ella tampoco, claro, que tienes cosas más importantes en las que centrarte ahora mismo.

En mi edificio se han llegado a producir momentos de tensión realmente bizarros cuando te toca entrar en el ascensor sin batería en el móvil y ahí aparece  otro vecino, de avanzada edad, probablemente sin saber siquiera qué es un móvil, y entonces comienzas a mirar al techo, a los numeritos que indican el piso por el que vas como si aquello fuese una cuenta atrás en cámara lenta, muy lenta… Eso sí, aquel día por lo menos sueltas un ‘hasta luego’ que te hace pensar que ya has hecho la buena obra del día.