Vivir en el rural tiene varias ventajas:

  • Puedes poner la música tan alta que para cuando los vecinos la oigan el planeta ya habría explotado.
  • Puedes salir a jugar con los amigos al fútbol aunque sea en la carretera porque casi no pasan coches.
  • Y muchas otras…

También tiene inconvenientes, algunos muy gordos; pero uno de los que más me molesta es cuando el cartero se va de vacaciones; no os podéis imaginar el pifostio que se monta cada año donde vivo en éstas fechas.

A lo largo del año, día tras día, los carteros van aprendiendose los nombres de los inquilinos de cada casa y con sólo ver ese dato ya no necesitan nada más para llevar ésa carta a su destinatario. Pero al llegar Julio ~ Agosto, éstos buenos profesionales se toman un merecido descanso y les sustituyen unos incompetentes supinos que no se toman ni la más mínima molestia en hacer bien su trabajo.

Yo entiendo que quizás estén cobrando una mierda y hay mucha distancia que cubrir, y entiendo que si estás puteado es difícil encontrar motivación; pero joder tíos, sois carteros, es un trabajo importante, esforzárseme un poco. Por poneros un ejemplo, el año pasado un día pillé 4 cartas, de las cuales 3 no eran para ésta casa; 2 para el vecino de al lado (cuya sobrina está tremenda y no me hace ni puto caso; ella se lo pierde) y otra para uno que vive a tomar por saco cuesta abajo (que ir cuesta abajo no es que me cause un problema; pero al regresar es cuesta arriba y eso ya me jode un poco). Y la cosa así durante un par de días, siempre una o dos cartas que eran para otra persona, y así en cada casa; con lo que a media mañana andaba ya todo el vecindario en plan cambio de cromos para recibir su correspondencia.

Y a mi lo que me jode tremendamente es que, vale que la numeración no siempre sea fiable, pero cómo narices puedes dejar cartas para 8 tíos que se apelliden de forma totalmente distinta en una casita tan pequeña que no pueden vivir más de 3 personas… por favor, usar la cabeza para algo más que llevar gorra.

Total, que algunos vecinos empezamos a poner unas plaquitas en los buzones con los nombres y apellidos de la peña que vive en cada casa. Pues ni así, no me jodas, vamos, que ya ni miramos las cartas, se reparten casi al azar (una vez nos dejaron un par para el barrio de al lado). Y así día tras día, hasta que claro, un día le haces la espera, te da las cartas en la mano y al ver lo incompetente que se puede llegar a ser, se te cruzan los cables.

– ¡Eh!, ven aquí. ¿Sabes que es ésto? [Señalando la placa del buzón con los nombres]
– Los nombres de las personas que viven en ésta casa, ¿no?
– Bien, ahora mira para quien es ésta carta que acabas de dejar… ¿Está ese nombre en la lista del buzón?
– Pues… no, no está.
– ¿¿Entonces por qué cojones dejas la carta aquí cuando es obvio que ésa persona no vive en ésta casa??
– Bueno… es que el número coincide… y a veces…
– Que sí machote, lo que tú digas. De hoy en adelante te agredecería que dejases aquí las cartas que vayan dirigidas a las personas de ésta lista ¿de acuerdo? Venga, gracias por las cartas.

Hasta el verano siguiente (que volvieron a mandar a otro sustiputo distinto) las cartas fueron llegando correctamente.

Y me jode tremendamente que ésta peña de recambio o sustitución no se tome su curro un poco más en serio; joder, señores, que estáis llevando el correo, que sois funcionarios del Estado (que raro… funcionarios incompetentes). Y cuidado como les digas algo en un tono que no les guste, que a veces parece que hay que pedirles por favor que te dejen tu correo en tu buzón.

Y es que hay que tomarse en serio el reparto, porque imaginate que dejas una carta urgente en la casa equivocada, si hay alguien pues bueno, seguramente se tome la molestia de hacérsela llegar a su destinatario o de devolverla al cartero, pero ojito, porque es verano. Imagínate que la echas en una casa que no haya nadie por vacaciones o por algún imprevisto o vete tu a saber. Como la carta sea urgente se puede montar ahí un marrón importante. (Vale, que exagero, pero creo que se pilla la idea)

Señores sustitutos, un poco más de ganas, que no cuesta tanto.

Un saludo.

Estas semanas se ha reavivado mi pasión por las series. Primero fué Battlestar Galáctica, luego retomé The Big Bang Theory, he seguido la cuarta temporada de Héroes al día y como comentaba la semana pasada, ahora he decidido retomar Lost desde allá atrás cuando la dejé en la segunda temporada.

Mucha gente dejó de ver Heroes en la segunda temporada… No les culpo. Pero yo siempre he me he mantenido relativamente fiel (normalmente descargo y veo los capítulos de muchos en muchos con largas pausas entre medias, no uno a la semana). Creo que es de las series que ha tenido uno de los altibajos más pronunciados en los últimos años, encantando a mucha gente al principio mientars que ahora somos pocos los que la vemos (en comparación con cuantos había antes). De mis amigos, por cada uno que sigue viendo Heroes puedo contar fácilmente a diez que la han dejado.

Creo que la “bajada de calidad” (tema discutible) que la serie tuvo en la segunda temporada ha auyentado a mucha gente, pero en mi opinión ésta bajada solo fué temporal. Para mí la segunda mitad de la segunda, asi como la tercera y la cuarta, son temporadas muy buenas y el conjunto es una serie que merece sin duda la pena ver hasta donde llega. Aunque he de reconocer que ningun capítulo me hizo vibrar tanto como los de la primera.

En definitiva, recomiendo a todos los que dejasteis Heroes en “el gran bajón” que os planteéis retomarla. El mejor modo de superar el bache, y el que yo recomiendo, es bajarse las temporadas 2 y 3 completas y verse en una tarde de resaca de domingo los 12 capítulos de la segunda (e incluso comenzar la tercera). Si superáis esos primeros capítulos raros de la segunda y le cogéis el gusanillo, descubriréiss una serie de fantasía con un argumento bastante bueno (aunque no excelente) y unos diálogos que, en mi opinión, son la leche.

Ayer alguien cuyo blog leía se ganó a pulso el que dejase de leerlo; el motivo, la cada vez más frecuente “Blogotontería” que amenaza con devorar cualquier blog que no permanezca fiel a si mismo.

En internet, al igual que el mundo real, hay todo tipo de gente; sin embargo, se da la paradoja de que encontrar un cretino es muchísimo más fácil (supongo que el anonimato anula el tener que guardar las formas). En la vida real ser un cretino es fácil; sólo necesitas creerte más listo que los demás, sin embargo, en internet la cosa se complica ya que hay demasiada competencia. Para ser un cretino en internet hay que tener un blog propio, a ser posible dedicado a las nuevas tecnologías única y exclusivamente para poder poner día sí y día también exactamente lo mismo que los demás cretinos.

Principalmente hay dos variantes de éste tipo de personajes:

  • Los que dicen que son desarrolladores web, expertos en tecnología o modernos.
  • Los que hacen lo mismo, pero en inglés, para ser más jevi-guais; se diferencian de los otros en que éstos suelen decir que son web developers, geeks, freelancers, cool o cualquier palabreja que se haya inventado el gurú de turno esa semana.

Resulta que el gicho piro éste, al que ya tenía a punto de eliminar del lector de feeds por sus frecuentes autopajas (nótese que empleo el término autopaja para referirme a un constante empleo de retórica barata para la vanagloria de uno mismo; como si yo ahora empezase a hablar de “lo bueno que soy haciendo ésto y lo otro y soy la repera limonera etc., etc.“; bueno, creo que ya lo habréis pillado antes incluso de la explicación) y delirios de grandeza varios debía de estar vago para hacer el copiar – pegarvía” de casi cualquier día (putadas de auto-inducirse al ritmo de post por día) así que escribió el típico post Mis extensiones de Firefox preferidas; y cual es mi sorpresa cuando leo frases como:

Server Switcher: Dudaba que nadie hubiera creado una extensión para estos menesteres. Los desarrolladores web, generalmente, mantenemos, por una parte, la web en desarrollo y, por otra, la que está en el servidor. Con esta extensión, un simple clic bastará para cambiar las vistas de uno u otro.

Como soy un tipo bastante vehemente no puede evitar pensar: “¿Qué qué? ¿Qué eres desarrollador web? ¿Tú?” Lamentablemente llegué tarde; alguien ya había pensado lo mismo que yo antes:

Eh… “Los desarrolladores web “…

No es por dejarte indiferente pero ¿qué de desarrollador web tienes tú? es decir, un programador y/o desarrollador se hace a lo largo de muchos años y programas.. y que yo sepa cada vez que tienes que tocar el theme tienes que pedir ayuda a cien mil amigos. ¿Qué has hecho tu para llamarte programador ni tan siquiera :s?.

Ole, con dos cojones, yo no lo habría podido expresar más claramente. El tipo tuvo que bajar la oreja, tragar orgullo y lanzar un par de evasivas para evitar el ridículo mayúsculo. Si es que al final, la gente no es tonta, y si vas de lo que no eres, tarde o temprano te acaban pillando. Y como a mi no me gustan las falsedades paso de seguir leyendo las vanidades de los demás. (¿Para que leer las vanidades de otros cuando podría estar escribiendo las mías propias?). Y para ahondar en la herida, además ni menciono al implicado; porque si hay algo que ponga cachondos a los blogo-cretinos son los enlaces entrantes.

Y lo habría dejado pasar si no fuese porque cada día noto que hay más y más gente que se cree que por saber hacer X cosa con un ordeandor que no tiene un icono en el escritorio para hacerla ya se creen casi casi revolucionarios de la informática…

Por favor, seamos serios:

  • Hacer un huevo frito no te convierte en cocinero.
  • Instalar una Ubuntu no te convierte en informático.
  • Y por mucho que le pese a algunos hacer un script o una plantilla para un blog no te convierte en desarrollador web. (Y mucho menos si te lo tienen que hacer otros)

No seais palurdos, el hábito no hace al monje.

Me despido no sin antes recordaros que hagáis lo que os dé la gana pero que no vayáis fardando de lo que no sois; que luego os pillan y quedáis en ridículo.

PD: Creo firmemente que el monje tampoco hace el hábito, seguramente se lo haga un sastre.

Empecemos con las mas conocidas leyes:

  • Si algo puede salir mal, saldrá mal,
  • Si nada puede salir mal, aparecerá algo que puede ir mal y saldrá mal.
  • Si todo parece ir bien es que no ha mirado lo suficiente.

Éstas son 3 de las formas principales en que se puede describir la Ley de Murphy, que viene a decir que la vida es una mierda de muchas formas, algunas tan retorcidas como:

La probabilidad de que la tostada se caiga al suelo sobre el lado de la mantequilla es inversamente proporcional a la cantidad de ésta que queda en el bote, así como del tiempo de que se dispone para desayunar.

Y ayer me tocó vivirlas de la forma más inesperada:

Estaba yo bajandome un CD de un juego antiguo que me apetecía revivir. Terminada la descarga vi que lo que me había bajado era un archivo .mdf (imagen de CD generada con Alcohol) pero mi versión de nero no es capaz de quemar este formato de imágenes asi que necesitaría montarla con Daemon.

Desgraciadamente el paquete no incluía el archivo de información .mds que permitiría montar en unidad virtual la imagen. Asín que tuve que buscarme la forma de apañarme sin el. Finalmente descubrí el programa MagicISO que puede abrir y crear varios formatos de imágenes de CD, y que me permitió abrir el archivo .mdf y re-guardarlo como una imagen .iso que mi Daemon podría montar y mi Nero podría grabar.

Pero no acabó aqui la cosa porque resulta que mi versión del programa era un fake (de estos que te cuelan una demo como el programa completo) y no me permitia guardar archivos de más de 100M. Así que me tuve que buscar un crack o keygen para el programa, y lo conseguí.

La instalación se completó con éxito salvo por un pequeño detalle: el instalador no creó el ejecutable del juego en la carpeta de instalación, así que otra vez tuve que tragarme la vomitona de lenguaje SMS de los foros de crackeros de segunda y demás lammers en busca de un ejecutable o crack para el juego.

¡VICTORIA! grité, y me lanzé corriendo a rebanar cabezas de orco.
Pero no acabó aquí la cosa, ya que el juego era tan antiguo que corría en mi centrino a velocidad de vértigo: dando por ejemplo, cuando hacía saltar a mi personaje, la impresión de un teletransporte hacia adelante.

Así que hubo que buscarse una utilidad para ejecutar programas a velocidades inferiores a la habitual, y el bueno de Jimliano me recomendó uno muy bueno. Solo tenía un defecto: se ejecutaba por comando. Así que por no andar con terminales tuve que crearme un .bat y andar cambiando manualmente los accesos directos al juego que el programa de instalación había creado.

Y después de una tarde de pruebas a distintas velocidades concluí que si lo relentizaba para sincronizar audio y video, los movimientos no eran fluidos como en el original, y si lo relentizaba menos las secuencias de vídeo se acababan sin escuchar todo el audio…